Comunicado de prensa 045/2019

HAY AVANCES IMPORTANTES EN EL CONOCIMIENTO DE LAS PRÁCTICAS FUNERARIAS PREHISPÁNICAS EN EL VALLE DE TOLUCA

*El investigador Gustavo Jaimes Vences ofreció conferencia en El Colegio Mexiquense, A. C., sobre la arqueología de la muerte en los pueblos antiguos de Santa Cruz Atizapán y San Mateo Atenco


comunicado045a 2019Toluca,  Estado de México, 30 de julio de 2019. Las investigaciones que ha permitido el Proyecto Valle de Toluca, encabezado por la reconocida arqueóloga Yoko Sugiura, han incluido el estudio de los ritos funerarios de las comunidades que poblaron entre los años 450 y 900 de nuestra era lo que hoy son los municipios de Santa Cruz Atizapán y San Mateo Atenco, y ha logrado hallazgos relativos a la vida cotidiana, las posiciones sociales, la comida, los trabajos y las diferencias entre los entierros de los niños, las mujeres -incluidas las embarazadas-, los guerreros, los dignatarios y el pueblo.


        En la conferencia «Arqueología de la muerte. Prácticas funerarias en la época prehispánica», el arqueólogo e investigador Gustavo Jaimes Vences dedicó su exposición en el Aula Mayor Ignacio Pichardo Pagaza de El Colegio Mexiquense, A. C., a los descubrimientos que se han hecho en la zona lacustre del Valle de Toluca.


        El doctor en Estudios Mesoamericanos por la unam refirió que desde hace miles de años los seres humanos han practicado ritos funerarios, que entre los pueblos prehispánicos alcanzaron niveles complejos de ritualización y una representación simbólica que tenía que ver con la relación de las personas con la tierra, del cuerpo como ofrenda a esta y de los cambios que se vivieron en un periodo dilatado que data de mil y a mil quinientos años.


        Con diversos ejemplos de entierros de lo que hoy es el barrio del Espírito Santo de Santa Cruz Atizapán y otras partes de ese municipio, así como de San Mateo Atenco, el investigador dio explicaciones abundantes y propuso diversas interpretaciones que dan una idea de la riqueza y el valor que ha tenido el trabajo de la doctora Yoko Sugiura, actualmente investigadora especial de El Colegio Mexiquense, A. C.


        La estudiosa y los equipos de investigación que la han acompañado desde mediados de los setenta del siglo pasado han llevado adelante el estudio de los pueblos que florecieron en la región de las lagunas y ríos del Valle de Toluca, así como de sus intercambios y las influencias que recibieron de Teotihucan y de la sociedad nahua.


        Acompañado de Raymundo César Martínez García, coordinador del Seminario Arqueología y Etnohistoria de Mesoamérica, como parte del cual se realizan anualmente desde hace trece años seis conferencias ofrecidas por investigadores muy reconocidos de diversas instituciones académicas, Gustavo Jaimes hizo un resumen de sus propias consideraciones respecto de las prácticas funerarias en la región mencionada.


        El análisis de los materiales rescatados ha permitido identificar prácticas y reconstruir las maneras en que las habitantes del Alto Lerma daban un tratamiento diferencial al entierro de los niños lactantes, los que ya comían alimentos sólidos y los adultos, así como entre quienes ocupaban un estatus alto por ser dignatarios y la gente del común, e igualmente identificar la posible presencia de gente proveniente de otros lados, como la Mixteca Baja en lo que hoy es Oaxaca.


        La idea de la arqueología de la muerte, resumió, es la de tratar de entender el entierro como centro de atención, pero también estudiar los objetos que están asociados e ir más allá de las descripciones para tratar de reconstruir la historia que hay detrás de dichas prácticas, a partir del estudio de los restos óseos humanos.


        Dijo que desde el hombre de Neandertal ha habido intencionalidad respecto del entierro de los muertos, pues los ritos funerarios, hasta hoy, dependen de las sociedad vivas, en la medida que son los vivos los que perpetúan las prácticas y les dan continuidad.


comunicado045b 2019        Ejemplificó con los nahuas, quienes diferenciaban el tipo de muerte para establecer el destino de quien fallecía, de tal manera que si era por ahogamiento iba al Tlalocan, por muerte natural llegaba al Mictlan, pero un guerrero iba a acompañar al Sol.



        Cabe señalar que a las conferencias del seminario acuden estudiantes, profesores, investigadores y público en general, que, como en el caso de la charla de Gustavo Jaimes Vences, acceden a información de investigaciones recientes o en curso sobre temas del México antiguo, los cuales despiertan un interés creciente.