Comunicado de prensa 026/2003

La identidad estatal sólo será posible tomando en cuenta a los pueblos indígenas, asegura historiadora

Zinacantepec, Estado de México, 19 de abril de 2003.

La historiadora Rosaura Hernández Rodríguez, quien ha coordinado la publicación de 19 libros de la serie «Cuadernos Municipales», editada por El Colegio Mexiquense, A. C., aseguró que la construcción de la identidad mexiquense debe tomar en cuenta la existencia de los pueblos indígenas y sus diferencias específicas; de otra manera, enfatizó, no podremos hablar de una identidad estatal.

El Estado de México no puede entenderse sin los cinco grupos originarios que existen -matlatzinca, mazahua, nahua, ocuilteca o tlahuica y otomí- además de los inmigrantes de otras entidades, para quienes ha sido muy difícil mantener intactas sus lenguas, costumbres y tradiciones, sobre todo cuando en el caso de los matlatzincas hay un peligro grave de que desaparezcan, debido a la falta de condiciones necesarias para su continuidad.

La investigadora de El Colegio Mexiquense, A. C., se refirió a la falta de identidad entre los jóvenes de los pueblos indígenas como un elemento fundamental del peligro que corren sus culturas, y explicó que la contribución de El Colegio con la serie «Cuadernos Municipales» es precisamente la de indagar en aspectos históricos poco estudiados para que éstos sean conocidos por los mexiquenses y de esta manera, apoyar el justo orgullo por sus orígenes y trayectoria.

Rescatar el pasado de cada uno de los 124 municipios del Estado de México es una forma de favorecer la permanencia de los pueblos indígenas, expuso, al tiempo de referirse al último cuaderno publicado, el cual está dedicado a Valle de Bravo y contiene cuatro ensayos sobre el acervo documental del municipio y la educación, pero que no fue posible presentar públicamente en febrero pasado por falta de interés del entonces presidente municipal.

Otros de los cuadernos publicados hasta la fecha están dedicados a Chapa de Mota, Valle de Chalco Solidaridad, Ozumba, Otzolotepec, Zumpahuacán, Jocotitlán, Ixtapa de la Sal y Malinalco, los que han sido editados después de realizar encuentros con la población como parte del programa «Mesas itinerantes», en que los investigadores invitados a escribir dialogan con la gente y exponen el sentido de sus trabajos.

En la serie se hace una revalorización de las costumbres, las lenguas indígenas y, en general, la historia de los municipios, y se ha buscado que sean los jóvenes quienes tengan una participación más activa en el rescate cultural, haciéndolos partícipes de su rico pasado y motivándolos a sentirse orgullosos con la recuperación de costumbres olvidadas y otras que están en vías de desaparecer.

En ese sentido, «Las mesas itinerantes» se han convertido en una excelente oportunidad para que el público en general conozca la serie «Cuadernos Municipales»; en el caso de Valle de Bravo, se está a la espera de una oportunidad para presentarlo en breve a la sociedad vallesana, como ha ocurrido con todos los demás cuadernos, señaló, al tiempo que pidió a las autoridades municipales una mayor sensibilidad hacia el trabajo intelectual y cultural, que hace posible que los especialistas investiguen la historia de los municipios.