Comunicado de prensa 043/2003

En México y AL están surgiendo ciudadanos "desciudadanizados", que rechazan a los partidos políticos

Hace falta entender el proceso, señala investigador

Zinacantepec, Estado de México, 15 de julio de 2003.

Como manifestación de la degradación política, en México hay un nuevo tipo de ciudadano que niega la ciudadanía misma, opta por la acción directa y rechaza a los partidos políticos, como es el caso de los comuneros de San Salvador Atenco, afirmó Robinson Salazar Pérez, investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Invitado a la sesión mensual del Seminario Permanente de Estudios sobre ONG que realiza el Programa de Estudios Interdisciplinarios sobre el Tercer Sector (PIETS) de El Colegio Mexiquense, A. C., el investigador presentó el libro Lectura crítica del Plan Puebla Panamá, que coordinó con Eduardo Sandoval Forero, investigador de la UAEM, y apareció este año bajo el sello editorial Libros en Red.com.

En su intervención, Salazar Pérez hizo una revisión crítica del proceso que, en México y otros países de América Latina, está dejando atrás al ciudadano tradicional, que tenía como referente al Estado, y del que está surgiendo otro que busca nuevas vías para manifestarse ante el distanciamiento del poder.

Está desapareciendo gradualmente el ciudadano que acudía a las organizaciones políticas y a las instituciones gubernamentales para que le dieran respuesta a sus demandas, dando lugar a lo que el investigador calificó como "desciudadanos".

Para explicar el significado de este término, Salazar Pérez se refirió a la "desciudadanización" como el proceso en que la gente acude a la autoconvocatoria, entra y sale de diversas organizaciones, practica formas asociativas caracterizadas por la inmediatez, no acepta mediaciones para manifestar sus demandas y necesidades, y practica la acción directa.

Detalló que este fenómeno se está dando en México y en otros países de América Latina, en donde se aprecia también este tipo de nueva ciudadanía, en la cual es posible ubicar a la mayoría de la población de esos países, porque busca dar a conocer y resolver sus demandas haciéndose notar socialmente.

Estos "desciudadanizados" rechazan a los partidos políticos y a las instituciones gubernamentales, y comparten nuevos significados de valores cívicos tradicionales, como la tolerancia, la equidad y la solidaridad, en tanto que una respuesta a la degradación de la cultura política, al menos como ésta es entendida desde el Estado, explicó.

Mencionó a los grupos armados que persisten y están surgiendo en diversos países de AL, y a los que los académicos tienen dificultad para estudiar con las herramientas teóricas a su alcance, pues no les permiten entender estos fenómenos.

Si bien los "desciudadanos" se expresan en las multitudes y se conectan a través de nodos sociales, ahora lo hacen, a diferencia de otras épocas, de manera inmediata y sin la intención de constituirse en organizaciones, como en el caso de los comuneros de San Salvador Atenco, en el Estado de México, puntualizó Robinson Salazar.

Consideró urgente reflexionar sobre esta nueva cultura política, para poder explicar el sentido de los valores compartidos por estos nuevos actores sociales que están participando activamente en la vida política de América Latina.

El libro que presentó el investigador incluye textos de once científicos sociales que ofrecen, desde diversas perspectivas, análisis sobre las causas y las posibles consecuencias del Plan Puebla Panamá, con el cual se quiere cristalizar la intención de un grupo de inversionistas de realizar un gran negocio en una con 65 millones de habitantes, aseguró.