Comunicado de prensa 002/2004

Todavía hay mucho qué investigar del 68 y falta hacer la historia de la guerra sucia de los años 70

Zinacantepec, Estado de México, 15 de enero de 2004.

A más de 30 años de distancia, los acontecimientos de 1968 han adquirido el carácter de históricos, pero permanecen muy vivos en la memoria colectiva, de ahí que los historiadores han encontrado nuevas vetas de investigación con la necesidad de un recuento exhaustivo que, sin embargo, pone en cuestión el papel del historiador como juez, lo que también sucederá en breve con la década de los 70 y la llamada "guerra sucia" de los aparatos de Estado en contra de los movimientos guerrilleros.

En la clausura del diplomado "Historia de la educación del Estado de México", organizado por El Colegio Mexiquense, A. C., y la Sociedad Mexicana de Historia de la Educación, la doctora Susana Quintanilla Osorio, investigadora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), presentó un panorama de la historia y la historiografía de la educación superior al año 2003 como tema de la conferencia magistral que ofreció.

En su análisis -fruto de un trabajo colectivo de historiadores especializados en los diversos temas relacionados- señaló que la historiografía de la educación del siglo XX ha privilegiado a los estudiantes -incluidos los movimientos estudiantiles-, las instituciones educativas y los actores políticos.

La revisión de los temas que interesan a los historiadores de la educación superior señala también que las universidades y los institutos científicos y literarios que las antecedieron son los más estudiados, en demérito de los centros de investigación, los institutos tecnológicos, las escuelas normales, la educación privada superior, asociaciones civiles, de la Iglesia e incluso del Ejército, que son poco estudiados, y lo mismo sucede con la manera como se ha atendido al sistema escolarizado dejando de lado a los medios de comunicación masiva y su papel educativo e incluso a los virtuales, como la Internet.

La historiadora se refirió también a los periodos que han sido más estudiados, señaló que la historiografía de la educación superior está concentrada en la UNAM, el Cinvestav, Jalisco y el Estado de México -con El Colegio Mexiquense, A. C., a la cabeza de la investigación local-, lo cual habla de centralismo; destacó a los últimos diez años como un periodo fértil con la publicación de trabajos y compartió algunas de las precisiones más importantes que la investigación histórica ha logrado.

Por ejemplo, dijo que durante años se le adjudicaron al sistema de educación superior del siglo XX las características de excluyente, destinado a apoyar a la oligarquía y elitista, además de subordinado al poder, pero los historiadores han puesto en relieve que a lo largo de los años ha sido una fuerza emergente capaz de responder a las demandas de la sociedad.

Asimismo, explicó que los estudios más recientes se han ocupado de la década de 1910 a 1920, hasta hace poco ignorada por los investigadores, y se ha descubierto que la mayoría de las instituciones de educación superior sobrevivió a la lucha armada revolucionaria, muchas transformándose después en universidades.

La doctorora Elvia Montes de Oca Navas informó que de 30 alumnos inscritos -profesores normalistas en su mayoría- 29 egresaron, luego de 33 sesiones, cinco conferencias magistrales y casi diez meses de trabajo académico con expositores especializados en los temas abordados.

Por su parte, el presidente de El Colegio, Carlos Quintana Roldán, comprometió el esfuerzo de la institución en seguir ofreciendo diplomados de alta calidad para poner al día a profesionales de muy diversos ámbitos y agradeció el apoyo de la Sociedad Mexicana de Historia de la Educación y de su presidenta, Luz Elena Galván Lafarga, quien coordinó el diplomado con Montes de Oca Navas y el maestro Norberto López Ponce, también investigador de El Colegio.