Comunicado de prensa 021/2004

Para entender los problemas de pleitos de tierras, necesario estudiar los documentos históricos; se publica el Códice de Santiago Tlacotepec

Zinacantepec, Estado de México, 30 de agosto de 2004.

El Códice de Santiago Tlacotepec (Municipio de Toluca), publicado en coedición por El Colegio Mexiquense, A. C., y el Instituto Mexiquense de Cultura, ofrece información muy valiosa sobre los problemas históricos de la propiedad territorial, y es útil además para resolver los complejos problemas actuales y futuros que enfrenta y enfrentará el Estado de México en esa materia, dados acontecimientos como los ocurridos recientemente en los límites del municipio de Xalatlaco con el D. F., y hace dos años en Acazulco.

En la presentación del libro, en el Centro Cultural Isidro Fabela (Casa del Risco), el autor del estudio iconográfico, Xavier Noguez Ramírez, investigador de El Colegio Mexiquense, A. C., destacó que el documento original se encuentra resguardado en la Sección de Fondos Mexicanos de la Biblioteca Nacional de Francia, data del siglo XVI y su tema principal es el problema de la propiedad agraria en un marco de complejas relaciones interétnicas en lo que hoy se llama el Valle de Toluca y entonces era el Matlatzinco, particularmente entre los grupos nahua y matlatzinca, en ese momento quizá los más importantes en la región.

Explicó que se trata del segundo ejemplo de códices del siglo XVI que El Colegio publica de manera facsimilar, lo que hace insostenible el juicio de que en el antiguo Matlatzinco no se habían elaborado documentos pictográficos en dicha centuria.

Detalló además que se trata de dos láminas elaboradas con el arte indígena de pintar códices, denominado Tlacuilolli, en particular en la región matlatzinca, de buena hechura y claras, en que se materializa un estilo asociado al tradicional prehispánico, con las necesarias alteraciones resultado de la necesidad de transmitir los nuevos mensajes procedentes del mundo hispánico.

El doctor Noguez Ramírez llamó la atención sobre el hecho de que estén en náhuatl el título mismo del documento (el nombre de la comunidad) y los legajos que acompañan a las láminas, pese a que una de las dos familias involucradas en el litigio era matlatzinca, lengua que ya desde antes de la Conquista española estaba cediendo su lugar al náhuatl.

El documento contiene valiosa información sobre los problemas de propiedad agraria, pues el terreno en litigio era de muy buenas dimensiones, plantado de magueyes y con una casa construida. Se aprecia el enfrentamiento de etnias y conceptos legales, tanto tradicionales como impuestos por los conquistadores españoles, es decir, propiedad privada-propiedad corporativa, legitimidades tradicionales-nuevas legitimidades derivadas de la legislación española y tierras de los barrrios-tierras de los nobles.

Por su parte, la doctora Ethelia Ruiz Medrano, investigadora de la dirección de Estudios Históricos del INAH y autora del estudio sobre los contenidos y los contextos del documento, hizo un reconocimiento a las instituciones coeditoras, debido a que, dijo, el corpus existente para otros grupos indígenas está publicado de manera repetida, y el que corresponde a Mesoamérica, tanto prehispánico como colonial, que en cuanto a originales no suma más de 200 ejemplares, es digno de publicarse por ser una fuente muy importante. Editar esos documentos es trascendente, añadió, en un mundo que clama por el pragmatismo y el abandono de ideas que tienen que ver con el rescate de la cultura y con datos de actores retenidos solamente en tribunales.

En una prolija presentación del libro, el doctor René García Castro, profesor-investigador de la Facultad de Humanidades de la UAEM, resaltó que el pleito entre las dos familias relatado por el códice señala la enorme importancia que tenía el maguey, planta que el terreno en discusión tenía 4,000 y seguramente era el motivo principal del pleito.

El presidente de El Colegio Mexiquense, A. C., doctor Carlos Quintana Roldán, hizo un reconocimiento al IMC -representado por el subdirector de Publicaciones, maestro Benjamín Araujo Mondragón- y a los investigadores Noguez Ramírez y Ruiz Medrano por su trabajo, al tiempo de que reiteró el compromiso de la institución académica con el rescate y difusión de códices, documentos clave para entender la historia del Estado de México y del país, dijo.