Comunicado de prensa 023/2004

La creación del estado de Guerrero, motivo de un libro llamado a generar polémica y pretexto para rendir homenaje a Gerald L. McGowan, hijo adoptivo del Estado de México

Emotivo reconocimiento al historiador y animada discusión por el último libro que escribió

Zinacantepec, Estado de México, 6 de septiembre de 2004.

Hace más de 150 años se dio la separación de los distritos de Acapulco, Chilapa y Taxco para crear el estado de Guerrero, con lo cual disminuyó en 40% su territorio y en 159 pueblos. Durante la presentación del libro La separación del Sur o cómo Juan Álvarez creó su estado, el tema dio oportunidad a historiadores para que polemizaran sobre el papel que tuvo el Caudillo del Sur y el significado de esa segregación desde perspectivas diversas, pero con el acuerdo de que el doctor Gerald L. McGowan, autor de la obra, fue mexiquense de puro corazón, lo que se aprecia en su trabajo.

El libro, publicado por El Colegio Mexiquense, A. C., quedó inédito al fallecer el doctor McGowan (1941-1996), quien fue investigador de la institución entre 1987 y el año de su muerte, pero la historiadora María del Carmen Salinas Sandoval se dio a la ardua tarea de reunir los materiales y hacer la presentación del documento que servirá de base para nuevas investigaciones que esclarezcan un acontecimiento traumático para el Estado de México del siglo XIX.

Al respecto, la doctora Salinas Sandoval señaló que la parte interpretativa del texto contiene un análisis controvertido, por encima de otras variantes que determinaron la erección del estado de Guerrero, en que el autor hace la defensa del punto de vista de las autoridades del Estado de México y pone particular énfasis en la ingerencia del general Juan Álvarez en pueblos y autoridades locales durante la segregación de los distritos del sur de la entidad.

El tema seguirá investigándose por estudiosos que tengan en mente otros antecedentes, consideró, pero la postura del doctor McGowan a favor del Estado de México no fue gratuita, por la pérdida que le significó a la entidad la desmembración y las consecuencias de ésta para las finanzas estatales, los lazos comerciales y el sistema representativo.

"El trabajo histórico de Gerald McGowan, entusiasta y apasionado, será ejemplo para que los historiadores sumemos esfuerzos para compartir y complementar fuentes primarias e interpretaciones diversas, en busca de mejores explicaciones de nuestro pasado que ayuden a la construcción de nuestro futuro", dijo la historiadora.

En tanto, la doctora Josefina Zoraida Vázquez, investigadora de El Colegio de México y una de las más reconocidas historiadoras del país, expresó que la temprana muerte del doctor McGowan significó una gran pérdida para El Colegio Mexiquense y para la historiografía del Estado de México, al que dedicó sus mejores páginas y del que se hizo hijo adoptivo.

La investigadora consideró que de haber tenido tiempo para consultar otros materiales y nuevas interpretaciones, el autor hubiese tenido una visión más completa de ese fenómeno tan importante que fue la pérdida del territorio del actual Guerrero; a la vez, señaló que Juan Álvarez merece un estudio más completo, pues los adjetivos de cacique y caudillo no contribuyen a comprender a un ciudadano consciente de los problemas mexicanos que fue uno de los pocos de su generación que daría la victoria federalista de 1855.

El historiador guerrerense Jesús Hernández Jaimes coincidió con la doctora Vázquez en que la historia de la separación de los distritos del Sur se remonta hasta la Colonia, a la vez de señalar la necesidad de calibrar la figura de Juan Álvarez y la importancia que en el proceso histórico de esa entidad tuvo Nicolás Bravo, pues la creación de una entidad autónoma no se trataba de un capricho sino de un viejo anhelo, debido a que, en realidad, los tres distritos que la conformaban se autogobernaban desde tiempo atrás debido a las distancias geográficas y a los efectos del centralismo. Aseguró: el Sur nunca perteneció al Estado de México.

En una segunda parte de la reunión, nueve investigadores y amigos del doctor McGowan contribuyeron a hacer una semblanza del historiador, quien dedicó los últimos años de su vida a El Colegio Mexiquense, y la parte central de su obra a la historia del Estado de México. El presidente de la institución, Carlos Quintana Roldán, agradeció el esfuerzo colectivo para rendir un homenaje a quien se distinguió por su compromiso intelectual y su amor a la entidad de la que se consideró hijo adoptivo.