Comunicado de prensa 008/2005

Hacer visibles las relaciones entre organizaciones de asistencia privada y religiosas impulsaría su acción filantrópica: Gloria Guadarrama

*Las iglesias pentecostales cumplen el papel de dignificar al inmigrante latino en Estados Unidos: Otto Maduro

Zinacantepec, Estado de México, 18 de marzo de 2005.

La red de relaciones que sustentan la asistencia privada y la participación de las organizaciones civiles revela un entramado que confirma sus vínculos con las organizaciones religiosas, como resultado de un proceso histórico de vinculación con la iglesia y la religión, afirmó Gloria Guadarrama Sánchez, investigadora de El Colegio Mexiquense, A. C., en su ponencia "Vigencia del pensamiento social de la Iglesia Católica en las organizaciones filantrópicas mexicanas".

En su participación en el Congreso internacional Religión y política en la era global, señaló que dichos vínculos se dan particularmente con el Secretariado Social Mexicano, pero asimismo con el Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento, la Unión Social de Empresarios Católicos Mexicanos, la Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural, los Bancos de Alimentos (Cáritas), el Centro Nacional de Pastoral Indígena, la Fundación de Apoyo Social, el Fondo para la Asistencia y Promoción del Desarrollo, y numerosas cajas populares, albergues para desamparados, hospicios y asilos tienen vínculos o son operados por organizaciones religiosas, lo que da actualidad y vigencia a esa vertiente de participación.

Especialista en el tema de las instituciones de asistencia privada (IAP), Guadarrama Sánchez habló también del caso del Estado de México, en que, con base en 171 IAP con registro oficial ante la Junta de Asistencia Privada estatal, reveló que de ese universo "existe un buen número de instituciones que tienen vínculos claros con organizaciones católicas, bien sea porque sus fines expresos son de índole religiosa, porque están atendidas o son dirigidas por sacerdotes o religiosas, o bien porque reciben apoyo financiero directo de la estructura eclesiástica".

Concluyó que el impulso a la filantropía en México "tendría que pasar por reconocer que estas organizaciones funcionan y se sustentan insertas en redes de índole religiosa y que su legitimidad y visibilidad podría facilitar su multiplicación. En alguna medida, ello significa aceptar que las motivaciones de índole religiosa son todavía un componente esencial de la acción filantrópica, por lo que deben ser revaloradas en las intenciones de promover la mayor participación del sector privado y abatir los obstáculos que se oponen al reconocimiento de esas redes de cohesión, confianza y cooperación".

En otra de las ponencias que más llamó la atención de participantes y asistentes al congreso, Otto Maduro, investigador de la Universidad de Drew, Estados Unidos, presentó su trabajo "¡Sálvese quien pueda! Usos y funciones del pentecostalismo entre migrantes latinoamericanos", en que dio una detallada descripción de los apoyos que reciben los migrantes de las iglesias pentecostales latinoamericanas, como representantes del cristianismo de ese tipo que crece más aceleradamente en Estados Unidos desde hace 50 años.

Detalló los aspectos relativos al liderazgo, la lengua, la música, el espacio, el cuerpo, la sanación divina, la bienvenida, la comunidad, la información y relaciones, los ministerios, las escuelas de líderes, las mujeres inmigrantes y la misión sagrada que constituyen la larga serie de apoyos que reciben los recién llegados por parte de esas iglesias y las características de éstas.

En relación con uno de esos aspectos en especial, el investigador señaló que dichos centros religiosos "constituyen para muchos inmigrantes la primera y única esperanza de comunidad luego de haber abandonado o perdido aquella que conocían en su país de origen. Las iglesias pentecostales latinas tienden a desarrollar una multitud de servicios necesarios para una vida digna, provistos por instituciones extrarreligiosas en la sociedad circundante, pero de maneras difícilmente accesibles para inmigrantes de sectores subalternos".

"De ser un 'extranjero', un 'ilegal', un 'cualquiera', 'un 'sospechoso o, peor, un 'don nadie', la persona inmigrante, al cruzar el umbral de una iglesia pentecostal hispana, pasa a ser más que simplemente 'alguien', para convertirse en una persona absolutamente importante, escogida, llamada, empujada, bendecida y protegida por Dios; una persona con una misión más importante que la de cualquier estrella de cine, millonario, doctora, presidente, ejecutiva o profesor: la de mostrar a quien no la conozca el verdadero camino de la salvación eterna."

Con trabajos de calidad semejante por sus aportaciones al estudio de la relación entre religión y política en la era global, se desarrolló el congreso, que en cinco sesiones y once mesas de trabajo contó con la participación de más de 50 investigadores de ocho países, y logró su propósito de ser un encuentro previo, organizado por el Comité de Investigación de Sociología de la Religión (RC22) y El Colegio Mexiquense, A. C., a la reunión de la Asociación Internacional de Sociología que tendrá lugar en Durban, Sudáfrica, en 2006.