Comunicado de prensa 008/2006

El impulso a la educación superior, la ciencia y la tecnología, instrumento para combatir la pobreza y la desigualdad

*Los indicadores de México muestran el rezago en esos renglones: López Castañares

Zinacantepec, Estado de México, 22 de junio de 2006.

Es indispensable una política de Estado para la generación y la aplicación innovadora de conocimientos, pues éstos son bienes públicos e instrumentos estratégicos para combatir la pobreza y la desigualdad, afirmó el Secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Rafael López Castañares.

En su conferencia "Los retos del financiamiento para el desarrollo de la ciencia y la tecnología", insistió en una de las propuestas de esa asociación, la de que a partir de 2007, la inversión pública federal, estatal y municipal dedicada a educación superior crezca de manera sostenida para que, en el corto plazo, llegue a 1.5% del producto interno bruto (PIB).

En la sede de El Colegio Mexiquense, A. C., a la que fue invitado para participar en el ciclo de conferencias "La investigación en México. Retos y perspectivas para los jóvenes", y dentro del marco del vigésimo aniversario de la institución, López Castañares afirmó que es necesario que pase a los hechos el apoyo a la educación y la investigación presente en el discurso de los políticos.

En un tono optimista y propositivo, pero con la advertencia de que hay que decirle a las cosas por su nombre utilizando el tono adecuado, ofreció abundantes datos numéricos, entre los cuales destacó que el gasto federal en ciencia y tecnología con respecto al PIB descendió de 0.46% en 1998 —el porcentaje más alto entre 1995 y 2004— a 0.38% en ese último año.

En tanto, el gasto federal en ciencia y tecnología en relación con el gasto federal programable, que llegó a representar 2.96% en 1998, bajó en 2004 a 2.18%. Asimismo, explicó que mientras la Ley de Ciencia y Tecnología señala que el gasto nacional en investigación científica y desarrollo tecnológico no deber ser menor a 1% del PIB, en 2005 fue de 0.51%, que es la mitad de aquella meta y sólo la quinta parte de la media de los países integrados en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de la que México forma parte.

Con un mensaje muy alentador para los jóvenes, a quienes invitó a continuar su preparación en posgrado, López Castañares aseguró que la barrera de los mexicanos es el manejo de otro idioma, y desechó que haya diferencias de capacidades con la población de Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo. Los jóvenes deben tener la determinación de salir a prepararse, lograr lo que se propongan y la libertad de trabajar donde les convenga, aunque para el país es muy sano que regresen, añadió.

En varias ocasiones se refirió a la asamblea de la ANUIES en la que estuvieron los cinco candidatos presidenciales, en quienes observó seriedad con respecto a los temas que les fueron planteados, pero dijo que las propuestas que la asociación les entregó incluyen que México alcance el lugar que le corresponde en materia de investigación y desarrollo según su peso económico. Además, añadió, que el conocimiento y la innovación sean valorados socialmente, considerados en las agendas nacionales y redoblen su contribución en el desarrollo integral del país.

Ante estudiantes de la maestría y el doctorado que ofrece El Colegio, investigadores y profesores, el presidente de la institución, Carlos Quintana Roldán, y la coordinadora de Docencia, Alicia Civera Cerecedo, propuso establecer estrategias para obtener fondos internacionales, abrir plazas para el creciente número de posgraduados, diseñar programas para el retiro y el relevo generacional de investigadores y fortalecer la retención de investigadores, así como ampliar el número de becas para estudios en el país y el extranjero, entre otras propuestas.

Enfático, previno que si no se toman medidas integrales como las que mencionó, México seguirá sin resolver sus problemas de competitividad económica (el país bajó del lugar 33 al 56 en el ranking de sesenta naciones, entre 2000 y 2004), y en especial los de inequidad social, ya que mientras el gasto en ciencia y tecnología creció dos veces en cuarenta años, en Corea lo hizo en 9.6 veces, y el ingreso per cápita de los mexicanos sólo aumentó en tres veces, mientras la misma nación asiática logró hacerlo en 25.4 veces. Peor aun, en infraestructura tecnológica y científica, México ocupa el lugar 59.

López Castañares llamó a no decaer, evitar duplicidades, integrar un solo banco de datos en materia de educación, ciencia y tecnología, fortalecer la investigación básica y no sólo la aplicada, lograr una mayor participación del sector productivo lucrativo y no lucrativo, y apoyarse en el factor humano para llevar a México a superar sus rezagos.

Anunció que la ANUIES realizará asambleas internacionales en los próximos tres años en La Habana, Texas y Europa, y abrirá oficinas en Madrid y Shangai. La asociación cuenta con 144 socios, de los cuales más de cuarenta son universidades públicas, alrededor de cincuenta son tecnológicas(os), poco más de veinte son privadas y un número similar son centros de investigación.